miércoles, 12 de noviembre de 2014

La ‘intifada de los coches’ y el proceso de paz de Obama


Todo comenzó como una intifada de los niños en Jerusalén, donde se animó a que palestinos de entre 8 y 18 años tomaran las calles y lanzaran piedras y artefactos pirotécnicos contra vehículos conducidos por policías y civiles israelíes.

Ahora, en cambio, los palestinos se refieren a ello como a una intifada de los coches, después de que dos conductores palestinos arrollaran deliberadamente a israelíes en Jerusalén en el curso de las dos últimas semanas.

La intifada de los coches, que se ha cobrado la vida de cuatro israelíes, incluida la de una niña de tres meses, es aclamada por muchos palestinos como “respuesta natural a los crímenes israelíes”.
Los “crímenes” a los que se refieren son las visitas, individuales o colectivas, de judíos al Monte del Templo de Jerusalén.
La Autoridad Palestina (AP), Hamás y la Yihad Islámica se valen de dichas visitas para agitar a los palestinos contra Israel. Los recientes ataques terroristas en Jerusalén son consecuencia directa de esta campaña de incitación.

La viuda de Ibrahim Akari, el palestino de 48 años que embistió con su coche a un grupo de israelíes en Jerusalén el 5 de noviembre, declaró que su esposo se había visto influido por escenas televisivas de enfrentamientos entre palestinos y policías israelíes en el Monte del Templo.
Amira, la viuda, dijo que su esposo llevó a cabo el atentado como represalia contra los “asaltos” israelíes a la mezquita de Al Aqsa. “Fue martirizado en nombre de la mezquita de Al Aqsa”, afirmó.
Akari también pudo haber sido persuadido por unas recientes declaraciones del presidente de la AP, Mahmud Abás, para que fuera a arrollar a israelíes. Dos semanas antes del ataque, el rais instó a los palestinos a “emplear todos los medios” para proteger la mezquita de Al Aqsa.
“No basta con decir que los colonos vinieron (al Monte del Templo); debe impedírseles por todos los medios que entren en el recinto. Es nuestra [mezquita de Al] Aqsa, y no tienen derecho a entrar en ella y profanarla”, les dijo Abás a unos activistas durante una reunión en su despacho de Ramala.
Por si no bastara con ello, Abás animó indirectamente a los palestinos para que recurrieran a la violencia contra Israel al alabar al palestino que disparó contra el activista Yehuda Glick y lo hirió el pasado 29 de octubre en Jerusalén.

Una unidad especial de la Policía localizó al autor de los disparos horas más tarde y lo abatió en un tiroteo. En una carta dirigida a la familia del asesino frustrado, Mutaz Hiyazi, Abás escribió: “Hemos recibido, indignados, la noticia del atroz asesinato cometido por los terroristas del ejército de ocupación israelí contra vuestro hijo, que irá al cielo como un mártir que ha defendido los derechos de nuestro pueblo y sus lugares sagrados”.

La carta de condolencias infringe la promesa de Abás al secretario de Estado estadounidense John Kerry: actuar para calmar la situación y abstenerse de discursos encendidos que conduzcan a más violencia y derramamiento de sangre.
Lo que resulta más perturbador es el amplio apoyo por parte de los palestinos a los recientes atentados terroristas en Jerusalén.
Dicho apoyo se manifiesta fundamentalmente a través de las redes sociales, donde activistas palestinos han lanzado campañas que alaban a los autores de los atentados y animan a otros a seguir sus pasos.
La campaña más popular lleva por título Daes, que significa “atropellar” en árabe. Daes también hace referencia a Daesh, el acrónimo árabe del Estado Islámico de Irak y el Levante. La campaña online incluye viñetas que animan a los palestinos a emplear sus vehículos para asesinar a israelíes.
Una de dichas viñetas muestra a un niño que lleva en la frente una cinta de Hamás y va conduciendo un coche. El pie de la ilustración reza: “¡Oh, palestino, conduce, conduce hacia adelante!”.
Los activistas han publicado muchas viñetas de temática similar como parte de su campaña para animar a los palestinos a cometer atentados terroristas contra Israel.
La campaña antiisraelí y la incitación por parte de Abás, Hamás, la Yihad Islámica y otros grupos palestinos coincide con los renovados esfuerzos de Kerry por resucitar las bloqueadas conversaciones de paz entre Israel y los palestinos.
A comienzos de la semana pasada, el secretario de Estado se reunió en Washington con una delegación palestina encabezada por el negociador en jefe de la OLP, Saeb Erekat, para discutir formas de reanudar las conversaciones.
Pero parece que Kerry y la Administración Obama vivan en otro planeta. Mientras tratan de encontrar formas de volver a llevar a los palestinos a la mesa de negociaciones, sus dirigentes y organizaciones están muy ocupados incitando a su pueblo en contra de Israel.
Y, lo que es aún peor, hay activistas palestinos organizando campañas online en las que se insta y alienta a lanzar ataques terroristas contra israelíes. Resulta difícil ver cómo Abás va a poder regresar a la mesa de negociaciones mientras muchos palestinos, a instancias suyas, están pensando en cómo matar a más israelíes.
La Administración Obama haría bien en darse cuenta de que es una pérdida de tiempo hablar de cualquier clase de proceso de paz mientras los líderes y activistas palestinos glorifican abiertamente a quienes utilizan sus vehículos para matar israelíes.
La Administración habla de resucitar el proceso mientras Abás le dice a su pueblo que los judíos “profanan” los lugares sacros de Jerusalén y alaba a un asesino como a un héroe y a un mártir.
A Kerry no le basta con escuchar lo que Abás y Erekat le dicen en inglés. En vez de eso, tanto él como el presidente deberían comenzar a oír lo que los dirigentes y activistas palestinos le dicen a su gente en árabe.
Además, sería una buena idea que ambos entraran en internet y vieran las campañas palestinas más recientes que fomentan y aplauden los atentados terroristas contra israelíes. Puede que entonces entiendan que mientras siga la incitación cualquier proceso de paz entre israelíes y palestinos tiene cero posibilidades de éxito.

martes, 11 de noviembre de 2014

Argentino hasta la muerte Rimoldi Fraga

El paso a la inmortalidad de José de San Martín, el padre de la patria





En la Gaceta de Buenos Aires del día viernes 13 de marzo de 1812, el redactor —posiblemente Bernardo Monteagudo— escribe estas palabras que, sin saberlo, llegarían a ser proféticas: "Me hé preguntado muchas veces poseido de diferentes afectos ¿qual será la suerte de mi patria? ¿Quien será el que enarbole el pabellon de su LIBERTAD?" (las palabras de los párrafos textuales están escritas con la ortografía y la acentuación del original). El mismo ejemplar, en la última hoja, dice: "El 9 del corriente ha llegado á este puerto la fragata inglesa Jorge Caning procedente de Londres en 50 días de navegacion." Más adelante continúa: "Á este puerto han llegado entre otros particulares que conducía la fragata inglesa, el teniente coronel de caballería D. José San Martín primer ayudante de campo del general en xefe del exercito de la Isla Marques de Compigny : el Alerez de navio D. Jose Zapiola : el capitan de milicias D. Francisco Chilaver : el alferez de carabineros reales D. Carlos Alvear y Balbaltro :el subteniente de infantería D. antonio Arellano y el primer teniente de guardias valonas Baron de Olembert. Estos individuos han venido á ofrecer sus servicios al gobierno, y han sido recibidos con la consideración que merecen por los sentimientos que protestan en obsequio de los interéses de la patria." Es en éste momento que San Martín, que había cumplido 34 años durante la travesía, inicia su obra libertadora de tres países de América del Sur: Argentina, Chile y Perú.

Orígenes de San Martín

Nació el 25 de febrero de 1778 en el pueblo de Yapeyú, situado a orillas del caudaloso río Uruguay, que dependía del Virreinato del Río de la Plata. Su padre, don Juan de San Martín, era el gobernador del departamento; su madre, doña Gregoria Matorras, era sobrina de un conquistador del Chaco. Se trasladó a España junto con sus padres en el año 1784 donde ingresó al Seminario de Nobles de Madrid. En 1789 comienza su carrera militar en el regimiento de Murcia. Luchó en la campaña de África combatiendo en Melilla y Orán. En 1797 es ascendido a subteniente por sus acciones frente a los franceses en los Pirineos.

En 1797 su regimiento, que había participado en las batallas navales contra la flota inglesa en el Mediterráneo, se rindió en agosto de 1798. Durante el período que sigue, lucha en diferentes acciones en el sur de España, en Gibraltar y Cádiz, con el grado de capitán 2° de infantería ligera. En 1808 las tropas de Napoleón invaden la Península y el rey Fernando VII es hecho prisionero. Estalla la rebelión contra el Emperador y su Hermano José Bonaparte, que había sido proclamado Rey de España. Se establece una Junta de Gobierno que actúa primero en Sevilla y luego en Cádiz. San Martín es ascendido por la Junta al cargo de ayudante 1° del regimiento de Voluntarios de Campo Mayor. Distinguido por sus acciones contra los franceses, llega luego a ser capitán del regimiento de Borbón. El ejercito ataca a los franceses y los vence en la batalla de Baylén, el 19 de julio de 1808; allí se destaca San Martín. Esta victoria permite al ejército de Andalucía recuperar Madrid y es la primera derrota importante de las tropas de Napoleón.

San Martín recibe el grado de teniente coronel y es condecorado con una medalla de oro. Continua luchando contra los franceses en el ejército de los aliados: España, Portugal e Inglaterra. Combate a las órdenes del general Beresford en la batalla de Albuera. Conoce a Lord Macduff, noble escocés, que lo introduce a las logias secretas que complotaban por la independencia de América del Sur. Por su intermedio obtuvo un pasaporte para viajar a Inglaterra, donde se encontró en 1811 con compatriotas de América española: Alvear, Zapiola, Andrés Bello, Tomás Guido, entre otros. Todos formaban parte de una logia que había fundado el "Precursor", Miranda, quien, junto con Bolivar, ya luchaba en América por la independencia de Venezuela. En enero de 1812, San Martín se embarca hacia Buenos Aires en la fragata inglesa George Canning.

Situación en América del Sur

En la ciudad de Buenos Aires, el 25 de mayo de 1810 se había constituido la llamada Junta Grande, en forma similar a las juntas de España, que se oponían a la ocupación francesa de la Península, y gobernaban en nombre del rey Fernando VII mientras se encontrara prisionero. Se habían mandado emisarios a los cabildos de las distintas ciudades del Virreinato del Río de la Plata para que constituyan juntas de gobierno y reconozcan a la de Buenos Aires. Las poblaciones se dividen en las que adoptan juntas independientes de España y las que pretenden conservar el poder de los virreyes. La Junta de Buenos Aires nombra un cuerpo ejecutivo que se llamó el Primer Triunvirato. Sus miembros eran: Juan José Paso, Feliciano Chiclana y Manuel de Sarratea. La ciudad de Montevideo no reconoce a la junta de Buenos Aires y emprende hostilidades contra la Capital. En Chile el cabildo se pronuncia contra la autoridad del Virrey. Desde el Alto Perú —hoy Bolivia— los realistas ocupan la provincia de Salta y avanzan sobre Tucumán, defendida por el Ejército del Norte comandado por Manuel Belgrano. El Paraguay se había independizado, adoptando una postura neutral a cargo de José Gaspar Rodríguez de Francia. Vemos que el panorama del río de la Plata no era muy halagüeño a principios de 1812 cuando llega San Martín.

Primeros Actos

A los pocos días de su arribo, le fue reconocido el grado de teniente coronel y el Triunvirato le encomendó la creación de un escuadrón, que luego fue el célebre regimiento de Granaderos a Caballo. Durante el año 1812 se ocupó de instruir a la tropa en las modernas técnicas de combate que conocía por su extensa actuación europea contra los ejércitos de Napoleón. Además, se ocupó de organizar una sociedad secreta que se denominó la Logia de Lautaro —este era el nombre de un caudillo araucano que defendió la libertad de su pueblo a los comienzos de la conquista española—. La sociedad estaba formada como las logias masónicas de Cádiz y de Londres, similar a la que en Venezuela tenía como miembros a Miranda, Bolívar y Andrés Bello. Su objetivo era: "trabajar con sistema y plan en la independencia de la América y su felicidad". Sus miembros principales, además de San Martín eran: Alvear, Zapiola, Bernardo Monteagudo, Juan Martín de Pueyrredón. El 12 de setiembre de 1812 se casa con María de los Remedios de Escalada, mujer joven y bella, que pertenecía a una de las distinguidas familias del país.iembre de 1812 se casa con María de los Remedios de Escalada, mujer joven y bella, que pertenecía a una de las distinguidas familias del país. En octubre de 1812, cuando llega la noticia de la victoria del ejército de Belgrano en Tucumán, se produce en Buenos Aires un movimiento preparado por la Logia con el objeto de imponer a sus candidatos en el Triunvirato. Con la presión de los cuerpos armados y del pueblo, se nombra el Segundo Triunvirato constituido por: Juan José Paso, Nicolás Rodríguez Peña y Antonio Álvarez Jonte. Se exige además llamar a una Asamblea suprema con delegados de todas las provincias con el fin de dictar una constitución. Los primeros actos del Triunvirato consisten en reforzar el ejército y mandar una expedición para que ponga sitio a Montevideo, ocupada por los realistas. En enero de 1813 se consolidan las posiciones militares: el general José Rondeau estrecha el sitio de Montevideo mientras en Buenos Aires, el domingo 31 de enero se reúne la Asamblea General Constituyente, conocida en la historia con el nombre de Asamblea del año 13, aunque se reunió durante varios años más. Casi todos los miembros de la Asamblea eran de la Logia de Lautaro. Se aprueban importantes reformas legales: El nombre del rey de España desaparece de los documentos públicos; la Asamblea se declara soberana; se eliminan los escudos de armas y los títulos de nobleza; Se aprueban los colores de la bandera de Belgrano, el escudo nacional, el himno; se elimina la Inquisición y se queman los instrumentos de tortura; se defiende la libertad de imprenta; se pone límite a la esclavitud decretando la "libertad de vientres".

Combate de San Lorenzo

Los realistas de Montevideo dominaban los ríos interiores con su flota, asolaban las poblaciones costeras y hacían frecuentes desembarcos para obtener ganados y otros alimentos. En enero llegó a Buenos Aires la noticia de que se preparaba una escuadra realista mandada por el corsario Rafael Ruiz y las tropas de desembarco por el capitán Juan Antonio Zabala. El 28 de enero, el Triunvirato ordena al coronel San Martín que protegiese las costas del Paraná del desembarco realista. Los granaderos siguieron el avance de la flota enemiga que constaba de 11 naves y unos trescientos soldados. Las naves pasaron el pueblo de Rosario y fondearon frente al Monasterio de San Carlos, en San Lorenzo, aguas arriba. Los españoles bajaron a tierra, subieron las altas barrancas y se encontraron con los pacíficos frailes. Luego llegaron algunos paisanos al mando de Caledonio Escalada, comandante militar del Rosario, y, cuando los realistas volvían a embarcarse, intercambiaron algunos disparos de cañón. El dos de febrero por la noche llegan los granaderos de San Martín al convento y se ocultan en el patio, en silencio, sin encender fuegos. Desde la torre del convento, el Coronel vigilaba las señales de luces de las naves enemigas. Cuando despuntaba el sol del día 3 de febrero, las lanchas de la expedición realista tocaban tierra y subían el barranco en dos columnas dispuestos al combate. San Martín dividió a los granaderos también en dos columnas que, cuando sonó el clarín, cargaron desde cada lado del convento. En la primera carga, el caballo de San Martín fue derribado trabando una pierna del Coronel. El granadero Baigorria traspasa con una lanza a un soldado español que intentaba herir a San Martín. El soldado Juan Bautista Cabral echó pie a tierra y levantó el caballo permitiendo a su jefe incorporarse, entonces fue herido de muerte. A las pocas horas del combate, ya conociendo el resultado, pronunció las famosas palabras:

"¡Muero contento! ¡Hemos batido al enemigo!" La victoria había sido obtenida en pocos minutos. Los realistas escaparon por la barranca abandonando sus armas, cañones y estandartes. La flota enemiga retornó derrotada a Montevideo y nunca más volvió a incursionar por el Paraná. San Martín escribió el parte del combate bajo la sombra de un añoso pino y regresó en triunfo a Buenos Aires. Poco tiempo después se conocía el triunfo del General Belgrano frente a los realistas en la batalla de Salta, donde se rindió el ejército al mando de Pio Tristán. El año trece comenzaba favorable a los patriotas.

El Ejército del Norte.

Manuel Belgrano, luego de la batalla de Salta, se internó en las tierras del Alto Perú en persecución de los realistas pero debió retroceder hasta sus posiciones anteriores, en el valle de Lerma, luego de las derrotas de Vilcapugio ( 1° de octubre) y Ayohuma ( 14 de noviembre). Entonces el Triunvirato envía al norte a San Martín con un pequeño ejército de infantería y el cuerpo de Granaderos a Caballo. El ejército derrotado se reúne con las tropas de refuerzo en la posta de Yatasto, en el camino entre Salta y Tucumán, donde ambos patriotas se conocen y sellan una amistad que duraría toda sus vidas. Mientras tanto el 31 de enero de 1814, en Buenos Aires, la Asamblea nombra Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata a Don Gervasio Antonio Posadas por un período de dos años, sustituyendo el Triunvirato anterior. También en enero, San Martín toma el mando de un ejército derrotado, quedando Belgrano como su subordinado. El ejército realista, a cuyo frente estaba el general Pezuela, amenazaba las provincias de Salta y Jujuy. El ejercito patriota se concentra en la ciudad de Tucumán y el General comienza a instruirlo formando una nueva escuela militar y hace incorporar nuevos reclutas. La frontera norte queda defendida por partidas de gauchos montados, al mando del valeroso teniente coronel Martín Güemes, natural de Salta y gran conocedor del terreno, que detienen, causan estragos en el avance realista, levantando a la población en contra del enemigo. Mientras tanto en el Río de la Plata, la flota al mando del comandante Guillermo Brown vencía a la armada realista frente a Montevideo y lograba establecer el cerco marítimo que obligaría luego a rendir la plaza al ejército comandado por el general Alvear (junio de 1814). Al conocer esta derrota, los realistas, que intentaban conquistar las Provincias Unidas por la frontera norte, iniciaron la retirada concentrando sus fuerzas en el Alto Perú.

Plan Continental

Al poco tiempo de encontrarse San Martín en Tucumán, se dio cuenta que era imposible llegar a Lima, que en ese momento era el centro del poder realista, por el camino del Alto Perú. Cada ves que un ejército realista descendía del altiplano hacia los valles de Salta, era derrotado y , cada vez que un ejercito patriota ingresaba en el Alto Perú, era también aniquilado. Fue entonces que el General concibió la idea, que luego realizaría con éxito, de cruzar la cordillera y atacar la ciudad de Lima por el mar. Para mantener segura la frontera del norte bastaban las tropas salteñas al mando del general Güemes. El plan de conquistar el Perú por el Pacífico era lo que él llamaba "su secreto", que era compartido por unos pocos amigos de la Logia Lautaro. En el mes de abril de ese año, una enfermedad le obliga a pedir licencia y pasa a restablecerse a una estancia cerca de la ciudad de Córdoba dejando al general Cruz al mando de las tropas del Ejército del Norte. En agosto de ese año, por solicitud del general, el director Posadas lo nombra Gobernador Intendente de Cuyo, pues su estado de salud era delicado. En realidad San Martín se situaba en una posición muy conveniente para iniciar los planes que luego liberarían medio continente. Tardaría siete años para entrar en Lima. Cuando el futuro Libertador se instalaba en Cuyo, del otro lado de la Cordillera de los Andes, la revolución del que se llamaba en aquel entonces "Reino de Chile", estaba en peligro: había sido invadido por las fuerzas realistas del Virreinato del Perú y luego de varias batallas, las fuerzas patriotas al mando de O´Higgins y José Miguel Carreras son derrotadas en la batalla de Rancagua (1° de octubre de 1814), donde los ejércitos chilenos son aniquilados dejando abierto el camino a la capital, Santiago. El general Carrera con el resto del ejército cruzó la cordillera refugiándose en el territorio de Cuyo, gobernado por San Martín. A Buenos Aires llegaban las noticias de que Napoleón había sido vencido y confinado a la isla de Elba. El rey Frenado VII había entrado en Madrid luego de seis años de cautiverio. El primer acto de gobierno fue abolir la constitución de Cádiz y condenar a muerte a todo aquel que se opusiera a su soberanía. Al poco tiempo restableció el Tribunal de la Inquisición. Es en este momento que la Revolución Sud Americana parece derrotada en todos sus frentes. Perdido Chile y el Alto Perú, con los realistas fuertemente establecidos en Lima; la revolución venezolana era vencida y sus líderes, Bolívar y Mariño, se refugian en Cartagena; los liberales españoles perseguidos. Sólo en el Río de la Plata ondean los estandartes de la Libertad y la Independencia.

Gobernador de Cuyo

En Buenos Aires, a comienzos de 1815 se produce la renuncia del Director Supremo, Posadas, y es nombrado en su remplazo el general Carlos María de Alvear, que estaba enfrentado con San Martín, quien para evitar una destitución, solicita su reemplazo. Alvear nombra entonces Gobernador de Cuyo al coronel Gregorio Perdriel. Esto pone a la ciudad de Mendoza en conmoción y, reunido el cabildo el 16 de febrero, solicitan al Director Supremo que conservase en el gobierno al general San Martín, alegando que había un peligro cierto de una invasión realista a través de la cordillera. El Director entonces accede a la petición del Cabildo de Cuyo y confirma a San Martín en el cargo. Al poco tiempo, en Buenos Aires, el Cabildo pide la renuncia de Alvear y es nombrado como Director Supremo el general Rondeau, con la condición de disolver la Asamblea (que había sido nombrada por los cabildos provinciales) y llamar a un nuevo congreso elegido por el sufragio universal (18 de abril). Terminaba así la importancia de los cabildos, que era una herencia de la tradición colonial. Los ciudadanos de Mendoza se constituyen en cabildo abierto. Deciden que no obedecerán a ningún gobierno que no sea elegido por la voluntad de los pueblos y que declara nulo el nombramiento del Gobernador Intendente hecho por el Director Supremo. Se aclama a continuación a San Martín como Gobernador de cuyo por la voluntad popular. Los cabildos de San Juan y San Luis confirmaron estas declaraciones. Entonces San Martín emprende la creación del Ejército de los Andes, en el que el pueblo de Cuyo contribuyó con todo lo que podía. Se establecieron nuevos impuestos, se rematan las tierras públicas, se crea una contribución extraordinaria de guerra, se recibieron donaciones en joyas y en dinero, se gravó con un peso cada barril de vino. Además se usaban los transportes de carretas en forma gratuita para los materiales que necesitaba el ejército y a las personas, sin retribución para trabajos públicos, los artesanos servían en los talleres militares sin sueldo, y las mujeres contribuían con sus labores cosiendo gratuitamente los uniformes de los soldados. Se conoció en esos momentos que España preparaba una expedición de diez mil hombres, al mando del general Murillo, que se dirigía hacia el Río de la Plata a sojuzgar a los rebeldes y someterlos al dominio del rey. El entonces coronel San Martín reunió al pueblo de Cuyo en cabildo abierto y el 6 de junio de 1815 distribuyó un bando que conviene transcribir en parte porque demuestra el temple del Libertador: "Es llegada la hora de los verdaderos patriotas. Se acerca al Río de la Plata una expedición de diez mil españoles. Ya no se trata de encarecer y exaltar las virtudes republicanas, ni es tiempo de exhortar a la conservación de la fortunas o de las comodidades familiares. El primer interés del día es el de la vida: este es el único bien de los mortales. Sin ella, también perece con nosotros la patria. Basta de ser egoístas para empeñar el último esfuerzo en este momento único que para siempre fijará nuestra suerte. A la idea del bien común y a nuestra existencia, todo debe sacrificarse. Desde este instante el lujo y las comodidades deben avergonzarnos… Desde hoy quedan nuestros sueldos reducidos a la mitad. El empleado que no quiera donar lo que deja de percibir recibirá un boleto par su abono en mejores circunstancias. Yo graduaré el patriotismo de los habitantes de esta provincia por la generosidad… Cada uno es centinela de su vida."

Las damas de Mendoza, encabezadas por María de los Remedios de Escalada de San Martín, su esposa, fueron recibidas por el cabildo en audiencia y, en presencia del pueblo, se despojaron de sus alhajas y donaron sus joyas a la patria. Llegamos así al final del año 1815 con las desalentadoras noticias de la derrota del Ejército del Norte, dirigido por Rondeau, en la batalla de Sipe-Sipe el 29 de noviembre de dicho año y deben regresar a Salta. Las fuerzas del virrey del Perú, comandadas por el general Osorio, dominan Chile. El ejército de Murillo, que debía llegar a Buenos Aires había desembarcado en Venezuela y batía a las tropas de Bolívar. Fue entonces cuando San Martín, al mando del pequeño ejército de Cuyo era la única esperanza de las Provincias Unidas. Es en estas circunstancias que reúne a sus oficiales y expone su plan del paso de los Andes y la reconquista de Chile.

Entonces San Martín emprende la creación del Ejército de los Andes, en el que el pueblo de Cuyo contribuyó con todo lo que podía. Se establecieron nuevos impuestos, se rematan las tierras públicas, se crea una contribución extraordinaria de guerra, se recibieron donaciones en joyas y en dinero, se gravó con un peso cada barril de vino. Además se usaban los transportes de carretas en forma gratuita para los materiales que necesitaba el ejército y a las personas, sin retribución para trabajos públicos, los artesanos servían en los talleres militares sin sueldo, y las mujeres contribuían con sus labores cosiendo gratuitamente los uniformes de los soldados.

Se conoció en esos momentos que España preparaba una expedición de diez mil hombres, al mando del general Murillo, que se dirigía hacia el Río de la Plata a sojuzgar a los rebeldes y someterlos al dominio del rey. El entonces coronel San Martín reunió al pueblo de Cuyo en cabildo abierto y el 6 de junio de 1815 distribuyó un bando que conviene transcribir en parte porque demuestra el temple del Libertador: "Es llegada la hora de los verdaderos patriotas. Se acerca al Río de la Plata una expedición de diez mil españoles. Ya no se trata de encarecer y exaltar las virtudes republicanas, ni es tiempo de exhortar a la conservación de la fortunas o de las comodidades familiares. El primer interés del día es el de la vida: este es el único bien de los mortales. Sin ella, también perece con nosotros la patria. Basta de ser egoístas para empeñar el último esfuerzo en este momento único que para siempre fijará nuestra suerte. A la idea del bien común y a nuestra existencia, todo debe sacrificarse. Desde este instante el lujo y las comodidades deben avergonzarnos… Desde hoy quedan nuestros sueldos reducidos a la mitad. El empleado que no quiera donar lo que deja de percibir recibirá un boleto par su abono en mejores circunstancias. Yo graduaré el patriotismo de los habitantes de esta provincia por la generosidad… Cada uno es centinela de su vida."

Las damas de Mendoza, encabezadas por María de los Remedios de Escalada de San Martín, su esposa, fueron recibidas por el cabildo en audiencia y, en presencia del pueblo, se despojaron de sus alhajas y donaron sus joyas a la patria. Llegamos así al final del año 1815 con las desalentadoras noticias de la derrota del Ejército del Norte, dirigido por Rondeau, en la batalla de Sipe-Sipe el 29 de noviembre de dicho año y deben regresar a Salta. Las fuerzas del virrey del Perú, comandadas por el general Osorio, dominan Chile. El ejército de Murillo, que debía llegar a Buenos Aires había desembarcado en Venezuela y batía a las tropas de Bolívar. Fue entonces cuando San Martín, al mando del pequeño ejército de Cuyo era la única esperanza de las Provincias Unidas. Es en estas circunstancias que reúne a sus oficiales y expone su plan del paso de los Andes y la reconquista de Chile.

El año 1816.

A fines del año anterior había sido restituido Fernando VII, al que en la Península llamaban "El Deseado". Sus primeras disposiciones en el trono defraudaron a los americanos. Cono ya dijimos, derogó la Constitución de Cádiz, que habían establecido las Cortes y se habían declarado Soberanas y, lo que es peor, declaró "reo de lesa Majestad" a los independientes, imponiéndoles la pena de muerte. Esto tarjo como consecuencia que los generales realistas cometieran enormes crueldades contra las poblaciones rebeldes, especialmente en Venezuela y en el Alto Perú. A principio de año comienzan a llegar a la ciudad de Tucumán los delegados de las distintas provincias —electos por sufragio universal— y el 24 de marzo se constituye allí el Soberano Congreso Nacional de las Provincias Unidas del Río de la Plata. La Gobernación de Cuyo tenía cuatro delegados, amigos de San Martín y miembros de la Logia Lautaro. Por la provincia de San Juan: fray Justo de Santa María de Oro y Francisco Narciso Lapida; por Mendoza: Tomás Godoy Cruz y don Agustín Maza; por San Luis, Juan Martín de Pueyrredón, que estaba distanciado de San Martín por su actuación en el episodio de la disolución del primer Triunvirato en 1812.

San Martín insiste ante los delegados de su gobernación en la pronta reunión del congreso. En el mes de mayo el Congreso trata de la elección del nuevo Director Supremo. El primer candidato considerado es Belgrano, luego se piensa en San Martín, pero los delegados de Cuyo se oponen, finalmente es designado el día 3 de ese mes Juan Martín de Pueyrredón como Director Supremo, con el consentimiento de los delegados de San Martín. Godoy Cruz había limado las asperezas entre los dos patriotas.

Mientras tanto, San Martín, como Gobernador de Cuyo, insistía ante el Director Supremo la conveniencia de acometer la empresa del paso de los Andes. Ya había comenzado con sus actividades de espionaje y tenía confidentes en Santiago dentro de las esferas realistas que le comunicaban las actividades del gobernador Osorio, y luego las de su reemplazante Marcó del Pont. Así mismo sus espías fomentaban la insurrección en los patriotas de Chile preparando el terreno para la futura invasión. Había sido San Martín propuesto para comandar el ejército del Perú en reemplazo del general Rondeau, pero él no confiaba en el éxito de esta empresa y recomienda al Director que nombre a Manuel Belgrano en su lugar.

Durante este año se llevan a cabo varias batallas navales realizadas por corsarios con el pabellón del Río de la Plata, que capturan presas entre los barcos que realizan la travesía entre América y España, interceptando valiosos cargamentos, entorpeciendo el tráfico de esclavos, lo que le vale a estas provincias el reconocimiento de la opinión liberal de Europa. A su vez se intercepta correspondencia confidencial que permite conocer el verdadero estado de las tropas realistas en el Caribe y en Venezuela y por este medio se conoce en Buenos Aires los progresos de Bolívar y de las tropas independientes de México. En este contexto se prepara la expedición del Comandante Guillermo Brown, secundado por Hipólito Buchardo, que partiendo desde el Río de la Plata, dobla el cabo de Hornos y ataca las fortalezas Españolas de Chile y luego los puertos fortificados del Callao y Guayaquil. Esto permite a los patriotas conocer las defensas de estos puertos que luego serían de utilidad para la campaña al Perú y formarían el comienzo de la flota libertadora. Luego de la derrota de Sipe-Sipe en el Alto Perú, San Martín cree que ya ha llegado el momento de promover su idea de la conquista de Lima por el Pacífico. Envía entonces a su delegado, Manuel Ignacio Molina, a Buenos Aires para convencer al Director de la conveniencia de la expedición a Chile. El Ministro de Guerra era Tomás Guido, amigo de San Martín y miembro de la Logia, que ya estaba al tanto de la idea del Libertador, pero el gobierno no estaba convencido aún. La misión de Molina, si bien no pudo convencer al gobierno de autorizar la expedición, al menos consiguió una ayuda de 5.000.- pesos mensuales para el ejército. Sirviéndose de la astucia, San Martín hace correr la noticia que su ejército se preparaba para marchar hacia el Alto Perú. Hizo los preparativos del traslado para intentar que los realistas cruzaran la cordillera pensando que Mendoza quedaba desguarnecida, y así vencerlos en una batalla de este lado de la cordillera. Pero Marcó del Pont no cayó en la celada y nada hizo.

San Martín envía entonces a Buenos Aires a su ayudante de campo, José Antonio Álvarez Condarco, ingeniero militar, con un detalle de la campaña que planeaba. Condarco se entrevista con Antonio González Balcarce, que actuaba en forma interina hasta la llegada del nuevo Director Supremo. Pueyrredón era partidario ya del plan de la invasión a Chile, entonces dio instrucciones de apoyar a San Martín con los pertrechos de campaña (mes de junio). A partir de entonces la Capital comenzó a enviar suministros que hicieron posible la expedición. San Martín insiste además ante sus delegados al Congreso en la necesidad de declarar la independencia. Le escribía a Godoy Cruz: "¿Hasta cuándo esperamos para declarar nuestra independencia? ¿No es una cosa bien ridícula acuñar moneda, tener pabellón y cocarda nacional, y por último, hacerle la guerra al soberano de quien se dice dependemos… …Los enemigos (y con mucha razón) nos tratan de insurgentes, puesto que nos reconocemos vasallos." "Si esto no se hace, el Congreso es nulo en todas sus partes, porque reasumiendo la soberanía, es una usurpación que se hace al que se cree verdadero soberano, es decir, al rey de España." El 9 de julio el Congreso declara la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata de la dominación de los reyes de España y su metrópoli. Ya no había posibilidad de reconciliación con Fernando VII. Pensando en los pasos para cruzar la cordillera, San Martín aprovecha el hecho de la declaración de la independencia para notificar de ella a Marcó. Envía a Álvarez Condarco por el paso de Los Patos (el más largo) para entregar el acta a los jefes realistas. Antes de partir le dijo: "como es seguro que así entregue usted el pliego que lleva lo despedirán con cajas destempladas por el camino más corto, que es el de Uspallata (si no lo ahorcan) dará usted la vuelta redonda y podrá a su regreso formarme un croquis sobre el papel." El 15 de julio se reúnen en Córdoba el Director Pueyrredón con San Martín donde combinan los aspectos de la expedición. A partir de allí sellan su amistad que durará toda sus vidas. Queda así decidida la expedición a Chile.

El cruce de los Andes

Una vez obtenido el apoyo político a su proyecto, San Martín se dispone a realizar los preparativos de la empresa. La maestranza estaba a cargo de fray Luis Beltrán, natural de Mendoza, quien dejó los hábitos y, comandando trescientos trabajadores, fundió cañones, balas, granadas y preparó todos los implementos necesarios para la difícil marcha. La armería estaba a cargo del mayor De la Plaza y la fábrica de pólvora la dirigía el mayor ingeniero José Antonio Álvarez Condarco. Para los uniformes, Beltrán construyó una tejeduría y una tintorería para proveer los paños que las damas de Mendoza luego cosían.

El Director Supremo, ya instalado en Buenos Aires, el día 1° de agosto promueve al entonces coronel mayor San Martín al grado de general en jefe del Ejército de los Andes, acuñando el nombre con que se conocería al ejército libertador de la mitad de América del Sur. Luego aumentó la asignación para dicho ejército a 8.000.- pesos mensuales. En septiembre de ese año, traslada su ejército, que se componía de 4.000 hombres, al campamento del Plumerillo, al norte de la ciudad de Mendoza, donde Los soldados y los jefes se entrenan para el combate. Desde allí se completaron los últimos pertrechos necesarios.

El día 5 de enero de 1817, el ejército se dirige formado de gran parada hasta Mendoza donde, en presencia de las autoridades y del pueblo, juran la bandera celeste y blanca del ejército y como patrona, a la virgen del Carmen. San Martín ocultaba el punto por donde cruzarían la cordillera y hacía llegar a Marcó del Pont rumores de distintos posibles pasos, insinuaba que cruzaría por el sur y luego hacía correr rumores de que atacaría por el norte con el objetivo de dividir sus fuerzas y lograr una sorpresa.

Todo estaba listo en el Plumerillo para cruzar el ejército de 4000 hombres, con sus caballos cañones municiones y víveres para un mes. Dos divisiones, al mando del general Miguel Estanislao Soler y O´Higgins cruzarían por el Paso de los Patos. Otra, al mando de Las Heras, debía marchar por el camino de Uspallata con la artillería. Una división ligera al mando de Juan Manuel Cabot cruzaría desde San Juan por el Portezuelo de la Ramada y apoderarse de Coquimbo. Otro destacamento ligero debía cruzar desde La Rioja y ocupar Copaipó cruzando la cordillera por el paso de Vinchina. Por el sur, el capitán Freyre penetraría por el Planchón para apoyar a las guerrillas chilenas. Quiero transcribir aquí el parte enviado por el Libertador al Director Pueyrredón, ya desde el lado chileno de la cordillera: "El tránsito de la Sierra ha sido un triunfo. Dígnese V. E. figurarse la mole de un exército moviéndose con el embarazoso vagage de subsistencias para quasi un mes, armamento, municiones, y demas adherentes por un camino de cien leguas, cruzado de eminencias escarpadas, desfiladeros, travesías, profundas angosturas, cortado por cuatro cordilleras; en fin donde lo fragoso del piso se disputa con la rigidez del temperamento. Tal es el camino de los Patos que hemos traído…" En efecto, a las dos de la tarde del 8 de febrero, las dos columnas principales ocupaban los pueblos de San Antonio de Putaendo y Santa Rosa de los Andes despejando el camino hacia el Pacífico.


sábado, 8 de noviembre de 2014

Aniversario 25 de la caída del muro de Berlín no contará con presencia d...

15 hechos de la historia del Muro de Berlín que quizás no conozca


El Muro de Berlín, que cayó hace exactamente 25 años,  es, sin duda, uno de los símbolos del siglo XX. 

¿Pero cuánto se sabe realmente sobre la construcción más significativa de la Guerra Fría?

1. La construcción del Muro empezó el 13 de agosto de 1961. Mientras los poderes mundiales negociaban y discutían sobre el futuro geopolítico de Alemania y el estatus de Berlín, el Muro se concibió discretamente, y los documentos con los planes exactos se anunciaron a los miembros de Partido Socialista Unificado de la RDA con menos de una semana de antelación.



Al despertarse la mañana del 13 de agosto, la población de ambos lados de la ciudad halló los 155 kilómetros de perímetro del futuro Muro de Berlín acordonados. A lo largo del mismo se llegaron a levantar 302 torres de observación y llegó a estar vigilado por 11.000 soldados.

 

2. De hecho, el muro de Berlín no se construyó como una estructura única, sino como una serie de cuatro muros distintos, empezando por dos cercas de alambre y dos muros de hormigón. La llamada 'franja de la muerte' oscilaba entre 30 y 150 metros de ancho. Además de la luz de los proyectores y soldados con perros, la franja contenía obstáculos como el cable de señal, alambre de púas y camas de clavos. Además, había una zanja y trampas antitanques.


3. Se estima que al menos 136 personas perdieron la vida en el intento de cruzar el Muro a lo largo de su existencia. El primero fue Gunter Litfin, que falleció el 24 de agosto de 1961. Para Occidente se convirtió en una figura simbólica, una víctima inocente de los "cazadores de personas de la RDA".


4. Los guardias del muro también estaban entre los desertores. En los primeros dos años de existencia del muro, más de 1.300 hombres de uniforme escaparon a la Alemania Occidental.


5. La mayor parte de los desertores escapaban a la Alemania Occidental utilizando sobornos, documentos falsificados o conexiones personales. No obstante, algunas personas emprendrían unos intentos aún más arriesgados. Por ejemplo, el famoso Heinz Meixner retiró el parabrisas de su coche y en vez de pararse en un punto de control saceleró y pasó rozando de la barrera metálica.

6. Dentro del muro también se encontraba la iglesia de la Reconciliación, que fue demolida en 1985.


7. Miles de ciudadanos de Berlín cruzaban el muro todos los días para ir a trabajar en la parte occidental. Recibían salarios más altos y vivían en casas subsidiadas, sin contribuir a la economía oriental. Además, el marco alemán occidental costaba entre cuatro y seis veces más que el marco alemán oriental y, como consecuencia, tenía el mayor poder adquisitivo.


8. Al otro lado del Muro, Willy Brandt, el alcalde socialdemócrata de Berlín y futuro canciller, llamó a la construcción "El Muro de la vergüenza". El término rápidamente se hizo popular en los medios occidentales.


9. A pesar de la Guerra Fría, la actitud del presiente estadounidense John F. Kennedy respecto del Muro no fue especialmente agresiva. De hecho, Kennedy estaba aliviado porque el Muro significaba que la Unión Soviética no tenía planes de conquistar el Berlín Occidental.


10. El Muro de Berlín dejó de existir por accidente. En una conferencia de prensa, el exfuncionario del Partido Socialista Unificado de Alemania Günter Schabowski anunció la liberalización del régimen de viajes, señalando que a partir de entonces las personas no tendrían que presentar motivo para salir. A la pregunta sobre cuándo entraría en vigor la nueva normativa, respondió que "inmediatamente".  Más tarde aquel mismo día, el 9 de noviembre, el Gobierno de la RDA intentó retroceder y ordenar a las personas a formar cola en la oficina de migración al día siguiente, pero ya era muy tarde: tanto los medios occidentales como miles de ciudadanos interpretaron la noticia literalmente.


11. Mientras la mayor parte de los puestos de control fueron desmantelados por los occidentales, los alemanes orientales también desafiaban a los guardias fronterizos. Para evitar el choque, los oficiales empezaron poco a poco a dejar pasar a la gente abriendo las puertas. Las tropas se pusieron en estado de alerta máxima pero nadie dio la orden de disparar y se retiraron la noche siguiente.



12. Durante la caída del Muro de Berlín, Mijáil Gorbachov se encontraba en Moscú. Poco antes, el líder de la Unión Soviética declaraba que cada nación "puede escoger libremente su propio sistema político y social" y que Moscú "respetaría el derecho de todos los pueblos a la autodeterminación" en una visita a la Alemania Oriental.



13. Horas después de la apertura del Muro y a lo largo de todo el año siguiente, los "los pájaros carpinteros del Muro", armados con martillos y cinceles intentaron desconchar un trozo de historia para llevárselo de recuerdo.


14. Ahora solo quedan algunas pequeñas partes del Muro de Berlín, uno de las cuales se ha convertido en una de las calles con exposiciones artísticas más grandes del mundo. Otra parte cuenta la historia del muro.


15. Para el 25 aniversario de la caída del Muro de Berlín, dos artistas alemanes, los hermanos Bauder, han 'recreado' el Muro con 8.000 globos iluminados a lo largo de 15 kilómetros. El próximo 9 de noviembre, estos globos se soltarán simultáneamente como símbolo de la unificación de Berlín.




viernes, 7 de noviembre de 2014

Dos Mundos Irreconciliables



Buscar la paz y el entendimiento con quienes aceptan vivir en paz, sí. Claro que sí. Tratar de hallar vías de diálogo para llegar a un acuerdo ordenado o al menos a una situación concreta en la vida diaria, que permita vivir sin violencia y en mutuo respeto entre israelíes y palestinos, por supuesto. Pero eso no significa ni dejar de combatir el terrorismo, ni cerrar los ojos a las diferencias entre los dos mundos…el del terrorismo y la violencia, y el del mundo libre que está a años luz de distancia.

Y en eso volvemos a pensar a raíz del atentado terrorista en Jerusalem. El nuevo atentado, hay que decir…porque ya casi se pierde la cuenta cuando se quiere hacer un recuento ordenado..

A tan solo diez días del ataque en el que un palestino embistió civiles en una parada del tren ligero en Jerusalem, matando a una bebita de tres meses y a una jovencita ecuatoriana y dejando a varias personas más heridas, nuevamente, el mismo escenario. A corta distancia del lugar en el que fue cometido dicho ataque, nuevamente, un palestino irrumpió con su coche en las vías del tren ligero, arrolló civiles y a tres efectivos de la Guardia de Fronteras cuando cruzaban la calle-matando a uno de ellos y también hiriendo a los otros-, y cuando chocó contra una parada y ya no pudo seguir, salió del automóvil y comenzó a atacar gente con un hierro que llevaba consigo, hasta que fue abatido por disparos de un policía.

“Fue terrible, gente volando en el aire por el impacto del choque”, dijeron algunos testigos presenciales de la desenfrenada locura del atacante.

Desde Gaza, Hamas felicitó al responsable del atentado, que resultó ser miembro de la organización y dijo que “bendice las manos” de quien “venga la sangre de los heridos en Al Aksa”..Que esté claro…recuerden…es el Hamas que protesta cuando Israel se defiende de sus cohetes…el mismo….

Si lo que preocupara a los palestinos fuera el destino de su mezquita, erigida siglos atrás donde otrora estaban los templos sagrados judíos, no profanarían diariamente el santuario usándolo de base de provocaciones e incidentes violentos. No habría ni choques con la policía, ni heridos y probablemente tampoco tantas visitas de figuras judías al Monte del Templo en el que se halla Al Aksa, si no fuera por la intolerancia musulmana, que lo que quiere es negar totalmente el vínculo judío con el lugar, alegando que “Al Aksa está en peligro” porque hay judíos que quieren orar en la explanada, y hoy no tienen permiso de hacerlo, por el delicado “status quo” religioso.

Dos mundos decíamos, porque Hamas bendice y felicita, un periodista turco tiene el tupé de twittear desde Jerusalem “Joven palestino baleado de muerte por policía israelí”, Jordania retira el embajador en Israel hablando de peligros que sabe que no existen…y en Israel se confirma que otro jefe de Hamas tuvo a un familiar internado en un hospital israelí.

Esta vez el turno le llegó a la hermana de Musa Abu Marzuk, que padece de cáncer y se halla en grave estado. El mes pasado fue la hija del jefe de Hamas en Gaza Ismail Haniyah, quien no por eso dejó de felicitar hace pocas semanas al terrorista que cometió otro atentado de embestida contra civiles en Jerusalem. Haniyah también tuvo internada en Israel a una de sus nietas y a su cuñado, esposo de su hermana…..Pero evidentemente, al fanatismo no se lo vence con unos pocos tratamientos médicos en casa del enemigo israelí…

Dos mundos, decíamos también, porque veíamos ayer fotos de las ceremonias del día de Ashura en Líbano, que los musulmanes chiitas señalan en recuerdo de la masacre de Hussein ibn Ali, nieto del profeta Mahoma, de quienes se consideran descendientes…y nuevamente aparecían en todas las agencias las terribles imágenes de los rostros sangrantes por los golpes y tajos que los chiitas se hacen a sí mismos en señal de martirologio..Pero lo peor, un niño pequeño, que seguramente no tendría más de dos o tres años, en brazos de un hombre-¿su padre?- con el rostro aterrorizado, llorando, en medio de esa locura, mientras el hombre se dispone a hacerle un tajo en la cara con un enorme cuchillo…

Y al coro de los “festejos”, se suma el jefe de Hizbala en Líbano, el pro iraní Hassan Nasrallah, quien combina su propio fanatismo con lo que entiende es lo que responde a los instintos más bajos de su público: el odio a Israel…Y en su discurso en un día clave para su fe, lo que elige es advertir a Israel que “todo punto de la Palestina ocupada estará al alcance de nuestros misiles en la próxima guerra”….Por las dudas..Aclaración semántica: para Nasrallah, “Palestina ocupada” es el Israel soberano, cuya existencia misma él no acepta , sean cuales sean las fronteras..

Admitimos que cuando leemos o vemos este tipo de cosas, nos envuelve a menudo un pensamiento un tanto ingenuo: ¿Se les habrán terminado todos los problemas a estos fanáticos, que dedican tanta energía a Israel? ¿Se terminaron la pobreza, la miseria, las diferencias sociales y las necesidades del pueblo, que pueden dedicar tanto a odiar a Israel? ¿Alguna vez pensaron en lo que ganarían con buena vecindad…o al menos, sin dedicar tanto dinero y tanto esfuerzo a armas y misiles?

Y al mundo…ese mundo que llena plazas de manifestantes preocupados cuando Israel ataca Gaza…ese mismo mundo que no dice ahora ni una palabra cuando es Egipto el que se defiende del terrorismo que sale de la franja y detona túneles y destruye numerosas casas en Rafah porque de allí llegaron al parecer islamistas que mataron a sus soldados…Ese mundo que se rasga las vestiduras cuando hay muertos palestinos…¿No ve lo que está pasando?

¿O simplemente no le importa?

Atentado terrorista en Jerusalem, hay 1 muerto y heridos



Una persona fue asesinada y al menos otras trece resultaron heridas cuando un terrorista palestino atropelló deliberadamente con una furgoneta a un grupo de peatones en la estación del tren liviano Shimon Hatzadik (Simón el Justo), ubicada sobre la calle Shimon Hatzadik, en el norte de Jerusalem, no lejos de la Municipalidad.

Poco después del ataque, uno de los heridos – identificado como un guardia de frontera – falleció a raíz de las heridas, cuando estaba siendo trasladado al Hospital Hadassa Ein Kerem de Jerusalem.

Cinco de las víctimas se encuentran en grave estado – al menos dos de ellas en estado de coma -, según los informes.

Otras dos personas sufren heridas moderadas.

Según testigos oculares, el terrorista continuó manejando tras atropellar a un primer grupo de peatones que estaban parados sobre la ruta Uno de la capital. Luego embistió a otros transeúntes hasta que colisionó con un vehículo, y después con otro, hasta que se detuvo. Posteriormente, salió del rodado con una barra de hierro en la mano y comenzó a golpear a los caminantes.

Guardias de frontera, que se encontraban en la escena, abrieron fuego y abatieron al terrorista.


Una cámara de vigilancia muestra al terrorista conduciendo por la ruta Uno antes de ser alcanzado y eliminado por la Guardia de Frontera.

El terrorista abatido fue identificado como Ibrahim al Akari, de 38 años, integrante de la organización terrorista islámica Hamás.

Al Akari, oriundo del barrio de Shuafat de Jerusalem oriental, era padre de cinco hijos y hermano de Musa al Akari, quien fuera excarcelado en el intercambio para liberar al soldado Gilad Shalit, en 2011.

Musa al Akari fue deportado a Turquía tras ser condenado a tres cadenas perpetuas por integrar la célula que asesino al guardia de frontera Nisim Toledano el 13 de diciembre de 1992, en Lod. Toledano fue ultimado por una célula de Hamás cuando acudía a su trabajo en el cuartel de esa ciudad.


domingo, 2 de noviembre de 2014

V CENTENARIO SANTA TERESA DE JESÚS




Nace en Ávila el 28 de Marzo de 1515, en la casa señorial de Don Alonso Sánchez de Cepeda y Doña Beatriz Dávila de Ahumada. Eran 10 los hermanos de Teresa y 2 los hermanastros, pues su padre tuvo dos hijos en un matrimonio anterior.

Es bautizada el 4 de Abril del mismo año.

Desde muy pequeña manifestó interés por las vidas de los santos y las gestas de caballería. A los 6 años llegó a iniciar una fuga con su hermano Rodrigo para convertirse en mártir en tierra de moros, pero fue frustrada por su tío que los descubre aún a vista de las murallas.

Juegan entonces a ser ermitaños haciéndose una cabaña en el huerto de la casa.

Reina entonces en España un espíritu de aventura y conquista: parten guerreros a Flandes, conquistadores a América, y la literatura vive de este espíritu. En manos de Teresa caen algunos de estos libros y entonces ella sueña con ser una de las damas que se acicalan y perfuman para sus galanes ilustres. El coqueteo le gusta, pues encuentra además la complicidad de sus primas y la corteja un primo suyo.

Su madre muere en 1528 contando ella 13 años, y pide entonces a la Virgen que la adopte hija suya. Sin embargo sigue siendo “… enemiguísima de ser monja,” (Vida 2,8), y al ver su padre con malos ojos su relación con su primo, decide internarla en 1531 en el colegio de Gracia, regido por agustinas, donde ella echará de menos a su primo pero se encontrará muy a gusto.

A medida que se hace mayor, la vocación religiosa se le va planteando como una alternativa, aunque en lucha con el atractivo del mundo.

Su hermano Rodrigo parte a América, su hermana María al matrimonio y una amiga suya ingresa en La Encarnación. Con ella mantendrá largas conversaciones que la llevan al convencimiento de su vocación, ingresando, con la oposición de su padre, en 1535.

Dos años después, en 1537, sufre una dura enfermedad, que provoca que su padre la saque de la Encarnación para darle cuidados médicos, pero no mejora y llega a estar 4 días inconsciente, todo el mundo la da por muerta. Finalmente se recupera y puede volver a La Encarnación dos años despues en 1539, aunque tullida por las secuelas, tardará en valerse por sí misma alrededor de 3 años.

Muere su padre en 1544.

La vida conventual era entonces muy relajada con cerca de 200 monjas en el monasterio y gran libertad para salir y recibir visitantes. Teresa tenía un vago descontento con este régimen tan abierto, pero estaba muy cómoda en su amplia celda con bonitas vistas, y con la vida social que le permitían las salidas y las visitas en el locutorio.

En la cuaresma del año 1554, contando ella 39 años y 19 como religiosa llora ante un Cristo llagado pidiéndole fuerzas para no ofenderle. Desde este momento su oración mental se llena de visiones y estados sobrenaturales, aunque alternados siempre con periodos de sequedad.

Aunque recibe muchas visiones y experiencias místicas elevadas, es una visión muy viva y terrible del infierno la que le produce el anhelo de querer vivir su entrega religiosa con todo su rigor y perfección, llevándola a la reforma del Carmelo y la primera fundación.

Esta primera fundación será una aventura burocrática y humana con muchos altibajos: su confesor aprueba un día y reprueba otro, el Provincial apoya con entusiasmo, para luego retirarse, y el Obispo que nunca había dudado de Santa Teresa, llegado el momento titubea. En un momento parece que todo fracasa y Teresa, siempre obediente, se retira a su celda sin nada poder hacer, aunque Doña Guiomar de Ulloa y el Padre Ibáñez logran de Roma la autorización.

Por obediencia parte entonces a Toledo varios meses, para consolar a la viuda Luisa de la Cerda. Esta distancia favorecerá los progresos del monasterio de San José de Ávila, que progresan a escondidas, a pesar de los rumores. Regresará para encontrarse con el breve del Papa.

Fundado el 24 de Agosto de 1562, encuentra una terrible hostilidad, proveniente de la Iglesia que ve ninguneada su autoridad, se alzan algunas voces pidiendo el derribo del nuevo convento, toda la ciudad está alborotada, y Teresa debe abandonarlo dejando a las cuatro novicias solas, para volver a su celda de La Encarnación. Sólo se podrá incorporar un año después de su fundación, dejando la celda amplia y las comodidades de La Encarnación por las estrecheces de San José de Ávila, pequeño y austero hasta el extremo.

Por mucho tiempo parece que la fundación de la nueva orden tendría sólo este monasterio, hasta que Teresa vuelve a llorar al saber que las necesidades de misiones en América son importantes. Escucha entonces en oración: “…Espera un poco hija, y verás grandes cosas.”, y poco después le llegan instrucciones y autorización para fundar más conventos.

Comienza aquí una intensa actividad de Santa Teresa que sólo termina con su muerte, en la que compaginará el gobierno de su orden, con las fundaciones de nuevos conventos y la redacción de sus libros, sin perder nunca el buen ánimo ni la esperanza, en la confianza de que no era su voluntad lo que estaba cumpliendo y que le llegarían los apoyos que necesitara, como así fue en todo momento.

Fundó en total 17 conventos: Ávila (1562), Medina del Campo (1567), Malagón (1568), Valladolid (1568), Toledo (1569), Pastrana (1569), Salamanca (1570), Alba de Tormes (1571), Segovia (1574), Beas de Segura (1575), Sevilla (1575), Caravaca de la Cruz (1576), Villanueva de la Jara (1580), Palencia (1580), Soria (1581), Granada (1582) y Burgos (1582), en el año de su muerte.

La fundación de Granada la hizo Ana de Jesús, aunque en vida de la Santa, por lo que no siempre aparece en las enumeraciones.

A estos conventos hay que sumar el primero del Carmelo masculino que funda con San Juan de la Cruz en Duruelo (1567). Santa Teresa conoció a San Juan de la Cruz en Medina del Campo contando ella 52 años y él 24, y le convenció para unirse a la reforma, olvidando sus planes de retirarse a la cartuja de El Paular.

Regresando de la fundación de Burgos, hace parada en Medina del Campo, pero es requerida en Alba de Tormes por la Duquesa de Alba. Está enferma y agotada. Muere en brazos de Ana de San Bartolomé la noche del 4 de Octubre al 15 de Octubre de 1582 (y esto por coincidir con el cambio del calendario Juliano al Gregoriano).

Muere sin haber publicado ninguna de sus obras, sin haber logrado fundar en Madrid (a pesar de su ilusión), sin haber separado la orden de descalzos de la de calzados y con dudas sobre si sus monasterios se podrían mantener con el espíritu que ella infundió.

Teresa escribió muy poco por iniciativa suya, muchas cartas, alguna poesía y anotaciones. Pero sus obras maestras son fruto de la obediencia a sus superiores, que veían el interés de que escribiera sus experiencias y enseñanzas. Y así comienza todos sus escritos mayores aceptando su encargo con obediencia, pero con notable esfuerzo por su parte.

Escribir le supone un esfuerzo importante, lo hace, en ocasiones, ocupando la otra mano con la rueca, tal y como ella explica: “… casi hurtando el tiempo y con pena porque me estorbo de hilar y por estar en casa pobre y con hartas ocupaciones” (Vida 10,7)

La Inquisición vigiló muy de cerca sus escritos temiendo textos que incitaran a seguir el cisma iniciado en Europa, o se alejaran en algún punto de la recta doctrina. Muchos de sus textos están autocensurados, temiendo esta vigilancia. Su manuscrito “Meditaciones Sobre El Cantar de los Cantares” lo quemó ella misma por orden de su confesor, en una época en que estaba prohibida la difusión de las Sagradas Escrituras en romance.

Su vida es fiel reflejo de lo que avisaba a sus monjas: que las gracias recibidas en la oración son para darnos fuerza en servir a los demás. Aunque Teresa es conocida por lo elevado de las gracias místicas y visiones que recibe, su oración no la aparta del mundo, sino que hace que se entregue con especial fuerza y respaldo a las obras que le son encomendadas sufriendo en viajes, discusiones y continuas trabas, burlas y desplantes de sus contemporáneos.

Fue beatificada por Pablo V en 1614, canonizada por Gregorio XV en 1622, y nombrada doctora de la Iglesia Universal por Pablo VI en 1970. La primera mujer de las tres actuales doctoras de la Iglesia. Las otras son Santa Catalina de Siena y otra carmelita descalza: Santa Teresita del Niño Jesús.